Mostrando entradas con la etiqueta Aborto. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Aborto. Mostrar todas las entradas

martes, 21 de agosto de 2018

La ley no salió pero el tema está instalado


Por Francisco Grillo

En la madrugada del 9 de agosto, el Senado rechazó, por 38 a 31 votos, el proyecto de despenalización del aborto que había sido aprobado en junio por Diputados con una mínima diferencia a favor. Lo rescatable de este tratamiento es que fueron 6 meses de intenso debate en una sociedad que se tomó muy en serio este tema que es de importancia vital. Vale como ejemplo para resolver otros asuntos con deudas pendientes de resolución.



La actitud mostrada por los legisladores y por la sociedad fue de alto compromiso. Como es común en nuestra idiosincrasia, se constituyeron dos sectores. Por el sí y por el no. En lo que respecta a los representantes del pueblo, llamó la atención que, en general actuaron más allá de alineaciones partidarias, salvo habituales excepciones. Cada uno defendió sus convicciones con fidelidad y compromiso. A la hora de las conclusiones, no se puede ignorar que, sin importar el resultado, el tema ha sido instalado y no termina en esta instancia. Hasta el próximo año no podrá ser tratado nuevamente en el Congreso en su calidad de ley puntual. Pero ya suenan versiones sobre la inclusión de la despenalización, por parte del gobierno, en el proyecto del nuevo Código Penal. La propuesta le daría potestad a la Justicia para eximir de la pena a la mujer que decidiera abortar. Creemos que, por lo expuesto por las dos posiciones, ambas tienen certezas en sus propuestas sobre la solución de situaciones que ocurren a diario. Son una realidad y necesitan ser reconocidas. Debemos, entre todos, reconocer los sentimientos, emociones y principios de los que no piensan igual. Es imperioso acercar las partes. Ceder algo de cada lado. Acortar las diferencias y encontrar un punto de equidad que conforme sin molestar al otro. La diferencia central radica en que los celestes defienden a ultranza salvar las dos vidas. Por su parte los verdes luchan para que se pueda interrumpir el embarazo con la práctica del aborto seguro, legal y gratuito, para proteger a la mujer con un embarazo no buscado. Y ambas posiciones tienen lógica. El camino es buscar la manera de que se resuelvan sin agredir al otro. No es una guerra. Actuemos con inteligencia. Cerremos la grieta y busquemos soluciones. Que la ley no se haya aprobado en esta oportunidad n o cierra el camino para que se vuelva a tratar, una y otra vez si es necesario. ¿Y mientras tanto qué? Esta es la oportunidad entre un proyecto y otro, de comenzar a implementar un programa en carácter de emergencia para transmitir a la sociedad, y en especial a los jóvenes, por ser más activos sexualmente, toda la información necesaria para que sepan en profundidad el funcionamiento del cuerpo humano. Que disfruten del sexo en plenitud, pero con responsabilidad. Poner a su disposición el conocimiento absoluto sobre los diferentes métodos anticonceptivos. Si se logra comunicar debidamente para que puedan asimilarlos y utilizarlos en forma rutinaria, se lograría una disminución significativa de los embarazos no deseados. De cualquier manera, siempre es posible que se incurra en un descuido u error. Siempre habrá una manera de evitar ese embarazo. Porque esperar un plazo amplio de 14 semanas. Se puede resolver en el primer mes cuando todavía el embrión está en los comienzos del desarrollo. Sería más fácil de aceptar por los que están convencidos que, aunque no sea todavía una persona, es una vida a la que también hay que proteger. Cuanto menos desarrollo tenga está más cerca del principio que del fin. Se puede disentir, pero porque no acercar los conceptos que están más distantes. Sólo por mantener una diferencia de criterios a rajatabla. ¿Por tozudez, por el sólo fin de confrontar o por egoísmo?

De esta manera se podría llegar a un consenso que sería beneficioso para todos. Para no tener que recurrir al riesgo de un aborto, la mejor manera es cuidarse para no quedar embarazada. Es muy simple. Es cuestión de hábitos, nada más. Ni hablamos de privarse de la actividad sexual. Por el contrario. Disfrutar estando seguros y convencidos de lo que hacemos es más placentero. La diversidad de los métodos anticonceptivos e enorme. Desde el conocido preservativo que resulta de los más simples y seguros hasta el implante anticonceptivo- se trata de es un cilindro del tamaña de un fósforo que se ubica en forma subcutánea en el brazo de la mujer y que libera pequeñas dosis de hormona progestina hacia la circulación sanguínea y evita que los ovarios liberen óvulos-tiene una duración de tres años. El DIU que se coloca dentro del útero. El SIU, se coloca en la matriz y libera la hormona progestina como el implante anticonceptivo. El anillo vaginal. etc. Las opciones son muchas. Es prioritario que se implementen los canales de difusión y de atención médica para la transmitir los conocimientos que capaciten a la sociedad para elegir la prevención adecuada y evitar el embarazo no deseado. Siempre está la última instancia para resolver la situación, el día después o en su defecto hasta el mes después. Así de fácil.




lunes, 7 de mayo de 2018

Honrar la vida


Por Francisco Grillo

A partir del 10 de abril comenzó el debate por la despenalización del aborto. Seguirá su desarrollo durante dos meses. Participan, además de los diputados, una diversidad de expositores de distintas profesiones.



Es saludable poner sobre la mesa de discusiones un problema que es real. Al cual no se le puede sacar el bulto ni esconderlo. Está en juego la vida de las personas. Por cada caso, la madre y el embrión humano alojado en su cuerpo. Debemos ser cautos en el análisis. Es un tema que no tiene definiciones concretas. El objetivo imparcial contiene la búsqueda de soluciones integrales que conduzcan a la salvación de los más preciado del ser humano: la vida. Tampoco es posible responder a la problemática de la madre embarazada solamente, sin atender la interrupción del ser en gestación. Se han generado infinidad de posturas en este aspecto. Muchas sostienen que la mujer puede decidir sobre su cuerpo. Hasta cierto punto. Si quisiera suicidarse sería condenada por la ley, en caso de sobrevivir. Pero, sobre su embarazo, es más complejo. En su cuerpo, hay un embrión en desarrollo que se nutre y depende de él. También está indefinida la interpretación de cuando comienza la existencia. Si cuando nace, cuando es concebido o unas semanas después de que el espermatozoide fecundara al óvulo. Son comprensibles la cantidad de situaciones indeseadas que llevan a una mujer a intentar interrumpir su embarazo. Ni hablar de los casos de violación, de salud de la madre o del producto de la concepción. Esos ya están contemplados en la legislación actual. Falta determinar los protocolos adecuados para que funcionen con agilidad. También están las relaciones conflictuadas entre las parejas, su situación económica, las edades tempranas para hacerse cargo o la simple voluntad de no desear la maternidad. El peligro es que, aunque en la ley están penalizados, se realizan las intervenciones abortivas con gran riesgo para las de menores recursos porque están obligadas a concurrir a lugares no muy confiables que ponen en peligro la vida de las mujeres. Por supuesto, también está el hecho de la eliminación del embrión que es extraído del cuerpo materno, su habitáculo, que está preparado para protegerlo y alimentarlo completando el ciclo vital al nacer. La maravillosa naturaleza que contempla hasta los mínimos detalles para la creación de la vida. Este ser, como se lo quiera llamar-embrión, feto-también tiene sus derechos. Los derechos por nacer. Entre los argumentos del proyecto presentado se manejan cifras que no tienen respaldo sustentable y debilitan la solidez del reclamo. Dicen que la cantidad anual de abortos es de alrededor de 500 mil casos. Que las muertes maternas son de 43 en los abortos ilegales y espontáneos o naturales. Todo esto sobre un total de 800 mil nacimientos por año. No hay forma de comprobar la exactitud de las intervenciones realizadas porque son clandestinas y las estadísticas caen por su propio peso. Por otro lado, si fueran 500 mil contra 800 mil nacimientos no hay manera de sustentar la relación entre ambas cifras. No puede haber un aborto cada 2 nacimientos. Siguiendo la reflexión, si muere esa cantidad de madres, el porcentaje de mortalidad no es tan importante como para decidir la interrupción de 500 mil vidas para salvar 43. Es bueno el debate, que se presten a él los mejores especialistas, los más sesudos intelectuales. Se trata de salvar las dos vidas. La madre y el niño por nacer. En ese sentido, el camino debe centrarse en una campaña de concientización sobre la sexualidad y el uso de los diversos anticonceptivos para prevenir los embarazos no deseados y que las personas puedan disfrutar libremente de las relaciones. El deseo y el placer es parte de nuestra naturaleza. Pero con la responsabilidad de conocer cómo funciona nuestro cuerpo y evitar consecuencias no previstas. Otra solución es la agilización del sistema de adopción. Es fundamental, salvaría a muchos chicos que nacieron sin ser deseados y otros abandonados por sus padres. Seguramente habrá muchas más alternativas. Salvemos las dos vidas. Para que podamos gritar y cantar gracias a la vida y no arrepentirnos de haber contribuido a sesgar algunas. Por favor, a los representantes legislativos, encuentren la solución para honrar la vida.








A favor o en contra

¿Conoces qué temas trata la ley? Acá te presentamos los puntos claves para que puedas ser totalmente consciente de tu propia postura.

Toda mujer que haya solicitado un aborto y dado su consentimiento por escrito tendrá derecho a que se cumpla su petición en un plazo máximo de cinco días, sin que medie ninguna autorización judicial previa. 
En tanto, en el caso de embarazos adolescentes, la norma entiende que entre los 13 y los 16 años, la mujer "cuenta con aptitud y madurez suficiente para decidir la práctica y prestar el debido consentimiento". En menores de 13 años, en cambio, "se requerirá su consentimiento informado con la asistencia de al menos uno de sus progenitores o representante legal". 
Otro de los puntos del proyecto plantea que tanto el sector público de salud, como las obras sociales y las entidades de medicina prepaga deberán incorporar como prestaciones médicas básicas obligatorias a sus afiliadas la cobertura integral de la interrupción legal de embarazo y que las autoridades médicas de cada establecimiento de acuerdo al art. 40 de la ley 17.132 serán los encargados de garantizarlo. 
Los alcances de este proyecto tienen en cuenta además los casos en los cuales la interrupción del embarazo ya es legal en la Argentina: "Si el embarazo fuera producto de una violación, con el sólo requerimiento y la declaración jurada de la persona ante el profesional de salud interviniente; si estuviera en riesgo la vida o la salud física, psíquica o social de la mujer, considerada en los términos de salud integral como derecho humano y si existieren malformaciones fetales graves". 
Además, deroga los artículos del Código Penal de la Nación que penalizan a la mujer y al personal sanitario que realice abortos bajo consentimiento. 

El proyecto de Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) que se viene presentado en la Cámara de Diputados desde el año 2007 fue precedido por la creación de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal Seguro y Gratuito, que cobró vida, gracias a 20.000 mujeres reunidas en el XIX Encuentro Nacional de Mujeres realizado en Mendoza en 2004.
Actualmente contiene más de 300 organizaciones bajo el lema: “educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir”, lo cual implica la exigencia al Estado de realizar modificaciones en los sistemas de Educación, Salud, Seguridad y Justicia, y también, por supuesto propiciar en la sociedad profundos cambios culturales.
Durante el año 2015 se han realizado, con la participación de profesionales de diversas disciplinas y activistas, foros de discusión de un nuevo Proyecto de Ley IVE que responden a diferentes avances que se han dado.
Las Estadísticas Vitales del Ministerio de Salud indicaron que sólo en 2016 murieron 46 mujeres por abortos clandestinos inseguros. Este número ha bajado en los últimos años, cuando rondaba las 77 muertes al año, aunque sigue manteniéndose como la primera causa de mortalidad materna en el país.
Mercedes Cavallo es abogada (Universidad Di Tella), máster en Derechos Reproductivos (Universidad Toronto), candidata doctoral (Universidad de Toronto) y profesora de Género y Derecho Penal (Universidad Torcuato Di Tella). Mercedes expresó en una nota para Clarín que estimaciones de 2006 indican que en Argentina se realizan entre 486.000 y 522.000 abortos clandestinos al año. Sostener la penalización del aborto significa que el Estado debería, anualmente, perseguir y castigar a una cantidad equiparable de mujeres, además de a quienes participen o de algún modo colaboren con esa práctica. Todos conocemos casos de mujeres que abortaron, ¿creemos que deberían ir a la cárcel? Hace décadas que los tribunales advirtieron lo irrazonable de esta posición y, salvo contadas excepciones de jueces y funcionarios militantes anti-aborto, las investigaciones ante la justicia criminal se archivan rápidamente y prácticamente ninguna llega a tener sentencia.
En resumen, el presente proyecto busca legalizar la IVE priorizando la fijación de plazos, la voluntad de la mujer y el goce pleno de los derechos sexuales y reproductivos, y no de las condiciones bajo las cuales se produce un embarazo.
La necesidad de dar un debate serio y profundo, despojado de valoraciones personales, resulta imperioso en esta etapa de la Argentina. 
PROYECTO DE LEY DE INTERRUPCIÓN VOLUNTARIA DEL EMBARAZO

La iniciativa integral defiende el derecho de toda mujer a decidir voluntariamente la interrupción de su embarazo durante las primeras catorce semanas del proceso gestacional "en ejercicio del derecho humano a la salud".

Toda mujer que haya solicitado un aborto y dado su consentimiento por escrito tendrá derecho a que se cumpla su petición en un plazo máximo de cinco días, sin que medie ninguna autorización judicial previa. 
En tanto, en el caso de embarazos adolescentes, la norma entiende que entre los 13 y los 16 años, la mujer "cuenta con aptitud y madurez suficiente para decidir la práctica y prestar el debido consentimiento". En menores de 13 años, en cambio, "se requerirá su consentimiento informado con la asistencia de al menos uno de sus progenitores o representante legal". 
Otro de los puntos del proyecto plantea que tanto el sector público de salud, como las obras sociales y las entidades de medicina prepaga deberán incorporar como prestaciones médicas básicas obligatorias a sus afiliadas la cobertura integral de la interrupción legal de embarazo y que las autoridades médicas de cada establecimiento de acuerdo al art. 40 de la ley 17.132 serán los encargados de garantizarlo. 
Los alcances de este proyecto tienen en cuenta además los casos en los cuales la interrupción del embarazo ya es legal en la Argentina: "Si el embarazo fuera producto de una violación, con el sólo requerimiento y la declaración jurada de la persona ante el profesional de salud interviniente; si estuviera en riesgo la vida o la salud física, psíquica o social de la mujer, considerada en los términos de salud integral como derecho humano y si existieren malformaciones fetales graves". 
Además, deroga los artículos del Código Penal de la Nación que penalizan a la mujer y al personal sanitario que realice abortos bajo consentimiento. 



El proyecto, que había perdido estado parlamentario, llegó a la Cámara baja por séptima vez, con la firma de 71 legisladores de la UCR, el FpV, Cambiemos, la Izquierda, el Movimiento Evita, Evolución, Libres del Sur y el Frente Renovador.
Si queres conocer en detalle el Proyecto lo encontraras en http://www.abortolegal.com.ar/proyecto-de-ley-presentado-por-la-campana/.

Foto: Minuto Uno